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PUENTE DE LAS FLORES

El antiguo lecho del Turia está surcado por múltiples puentes, de diferente tipología estructural, que en su momento cumplieron la función de salvar el río y conectar el casco urbano de Valencia con las zonas en desarrollo. Después de la riada de 1957, se desvía la cama reconvirtiéndose en zona ajardinada y de ocio.

En la actualidad, la profunda reordenación urbana en la cual está inmersa la Ciudad, contempla el lecho del Turia convertido en el «Jardín del Turia» con un tratamiento urbanístico adecuado a las necesidades que la Ciudad va demandante.

La respuesta a la necesaria integración de la conexión urbana con el «Jardín del Turia» pasa por el diseño de un puente que satisfaga el entorno en el cual se sitúa, resolviendo satisfactoriamente el urbano y proporcionando una continuidad plástica de acuerdo con el jardín sobre el cual se asienta.

El nuevo «PUENTE de las FLORES» se concibe como una prolongación urbana de la Avenida de la Alameda con el Paseo de la Ciutadella, a través del lecho del Turia, configurando un espacio que se integra al «Jardín del Turia» con identidad propia.

El Puente parte de la sencillez de formas, sin competir con los elementos estructurales de su entorno, formando parte de él como un todo, creando una relación única entre los elementos del medio donde se sitúa, satisfaciendo sus necesidades y proporcionando un hábitat propio que dignifica la actuación urbanística en la cual se desarrolla.

El Puente se diseña disponiendo de una calzada de 4 carriles, con 3 metros de ancho cada uno.

A partir del guardarraíl, se dispone de una zona de para mantenimiento y servicios que queda exenta de la propia calzada, garantizando la superficie útil de la calzada en todo momento.

Las pasarelas peatonales son una continuidad de las aceras circundantes, aisladas al tráfico, visual y acústicamente, mediante arbustos y conjuntos florales, creando un ambiente idóneo para el paseo, en orden al Jardín del Turia y el área circundante.

La comunicación del Puente con la Ciudad se manifiesta mediante los conjuntos florales que longitudinalmente se desarrollan en toda su extensión. Precisamente son ellos los que mantienen el diálogo con el ciudadano, expresando floralmente su estacionalidad y plasmando el sentir de la Ciudad en su manifestación plástica.

La longitud total del puente es de 153,00 m. constituido por siete aperturas interiores de 18,00 m. y dos aperturas extremas de 13,50 m.

La plataforma del tablero es de 24,70 m. de ancho que se distribuyen en 12,00 m. para la calzada, dos jardineras de 2,30 m. y dos paseos peatonales de 2,90 m.

UBICACIÓN